LA COLUMNA DE LOS JJOO DE GIMP

Sin introducción previa pasaré a criticar la inauguración. ¡Oye!, no tengo nada en contra de los músicos guapos, pero el hecho de que fueran agradables a la vista no ayudó al hecho de que no pudimos oír nada. Pero eso no es tan horrible si pensamos en ”la marcha de los países”.

Ocho equipos. Francia, Italia, España, EEUU, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, los Clásicos. No puedo sino estar de acuerdo con la observación de una chica del públcio: ”España es la más ruidosa de todos los países. ¿Qué pasa con los españoles en nuestra escuela?”.

Estaba sentada en un rincón tratando de ignorar el olor de los deportistas después de veinte minutos de actividad, cuando un profesor alto gritó ”¡Alemanes! ¡Alemanes! ¡Necesitamos un alemán más!” Yo esperé para ver un poco más de acción.

Pero ahora pienso en los países. Espero que los deportistas representantes de varios estados no se hayan dopado, pero he visto a Italia que se drogaba con la pasta durante los juegos. España se animaba sola, y yo confiaba en que no empezaran una guerra civil antes de acabar el día. Los rusos y franceses se acercaban unos a otros con aros, entre cuatro profesores, ”golpeaban” a los estudiantes con una cuerda. ¡Qué fortuna!

Finalmente tuve la oportunidad de ver el gimnasio pequeño y observar a los rusos que eran muy ruidosos. Un miembro del equipo ”ABSOLUT” observó: ”No te preocupes. El “vodka” es el agua de Rusia.” ¿Beber en exceso antes del mediodía?

Todavía había tiempo para ver en acción a Alemania, a los Clásicos y a Gran Bretaña. Tan solo esperaba que no se pusieran a discutir en latín sobre razas superiores degustando un té y unos bollos.

Unos deportistas acusaban a otros de no haber hecho ningún esfuerzo. Pasada la envidia, recordé un proverbio: ”Haz la pasta, no la guerra.[1]” ¿Saben qué? Eso mismo hice.


[1] El proverbio correcto es ”Haz el amor, no la guerra.”

avtorica: Ajda Rozina