Entre bastidores de los Juegos Olímpicos

La atmósfera durante los Juegos Olímpicos fue magnífica, los hinchas alentaron a sus nacionales, los deportistas dieron todo de su parte, pero para que estos juegos prosperaran fue fundamental la colaboración de los diseñadores, músicos y todos los que contribuyeron a forjar la idea.

Nombre de la periodista. Liubliana

Los Juegos Olímpicos no existirían si los países no tuvieran su canción. Entre los músicos se encontraban Maja Kenk y Petra Mikolič, que tocaron el himno italiano (Inno di Mameli).

Petra toca el violín desde que tenía seis años y Maja lleva tocando la flauta casi diez, además de estar estudiando en el conservatorio.

 “Para nosotras no fue dificil tocar, en realidad fue un honor y lo pasamos muy bien haciéndolo. Teníamos una semana para preprarnos, ensayábamos durante los recreos. Nos resultó fácil aprender la canción, porque tenemos mucha experencia y ya habíamos tocado juntas. No teníamos tanto miedo escénico, quizá al principio, pero cuando vimos el ambiente nos relajamos y empezamos a disfrutar.

La canción nos gustó, pero si hubiéramos podido elegir hubiéramos tocado el himno de España.”  

Allí estaban los diseñadores que trabajaron muy duro para preparar todos los detalles, como los aros olímpicos, las camisetas, las medallas de galleta y las decoraciones adecuadas.

Žana Gerdej, por ejemplo, confeccionó diez camisetas del equipo español en solo dos días.

 “Para mí todo fue un poco precipitado, casi no dormí nada y era muy difícil porque cada camiseta tardaba en secarse dos horas y tenía que esperar para poder trabajar por el otro lado. Como contaba con tan poco tiempo creo que solo pude dormir cuatro horas en total. Las ideas de las pinturas las conseguí en internet y de unos souvenires de España que tengo en casa. Pero al final de todo creo que mereció la pena el esfuerzo realizado.”  

Lo más interesante de los Juegos olímpicos de Poljane seguramente fueron las medallas, que eran muy inusuales y originales. Además quedaron enteras solo para las fotos. Fueron preparadas por Ina Dešman.

“La idea fue que se prepararan medallas cuanto más grandes mejor, pero unas galletas demasiado grandes no se pueden colgar en el cuello porque se podrían romper. Por eso decidimos hacer como en Wimbledon y dimos a los premios forma de plats.

Utilicé los ingredientes que normalmente se utilizan para preparar las “cookies”:  la harina,  los huevos, el azúcar, el chocolate… Tenía que hacer tres “platos” para el primer, segundo y tercer puesto, pero tuve un accidente. Uno de ellos se rompió y tuve que hacerlo otra vez. En total me llevó más o menos dos horas. Teniendo en cuenta que se las comieron inmediatamente y que me encargaron otras nuevas, supongo que estaban muy buenas.”      

 avtorica: Izabela Ravnikar